Tanto Nadal como Federer tiene superficies en las que son favoritos. Si el español es el rey del polvo de ladrillo, el suizo es la majestad del césped y lo demostró en tres horas y dos minutos , once años después de la gran final que ambos protagonizaron en el 2008, cuando Rafa se hizo con el primero de sus dos títulos (2010).
Antes, Djokovic había derrotado al español Roberto Bautista, por 6-2, 4-6, 6-3 y 6-2, en dos horas y 49 minutos, salvando una delicada situación en el séptimo juego del tercer set (3-3 y 15-40), pero imponiendo luego su ley y su mayor experiencia en estas rondas.
Para el serbio será su sexta final en el All England Club y la 25 del Grand Slam. Para Federer, la duodécima en este torneo, y la 31 en un 'major'.